monje elaborando cerveza en monasterio

Cervezas trapenses y tradición religiosa

Cada cerveza es un mundo, pero la experiencia cervecera indica que la mejor viene de los monjes, quienes cultivaron el arte desde el siglo XVII. De allí surgieron las primeras cervezas trapenses y tradición religiosa en Bélgica, cuna y paraíso de este elixir con apasionados seguidores en todo el mundo. Ya no tienes que ir a un monasterio belga para conocer su historia, te la traemos aquí.

monje elaborando cerveza en monasterio

Cervezas trapenses: religión, tradición y estilo servido en una botella 

Efectivamente, los términos religión, tradición, coherencia, prestigio y estilo apuntan a las cervezas trapenses como un símbolo mundial de pasión auténtica y cultura cervecera. Un producto reconocido y catalogado por los más experimentados y apasionados como sinónimo de calidad y respeto por una antigua tradición monástica que se remonta a la Edad Media. 

Incluso, un sentimiento de respeto para muchos, cuando toman una cerveza luego de trabajar, siendo una especie de culto y/o experiencia religiosa. Aunque para los monjes que preparan la cerveza trapense, el ritual tiene otro nivel, pues su elaboración es una parte importante de su rutina religiosa y una manera concreta de percibir el mundo.

Y justamente, las cervezas trapenses en tiempos más recientes siguen la tradición que antecede al año 1664. Porque ciertamente, previo a esta fecha, ya se elaboraba para consumo de los propios religiosos y comunidades periféricas.

Lo que al inicio fue una idea para recaudar fondos de sostenimiento de la orden religiosa, por el año 1839, casi 100 años después (1931), se comercializaba en pequeña escala, a locales y viajeros. Popular también en cafés, tabernas y restaurantes.

No obstante, pasada la II Guerra Mundial se dejó de vender, ya que los religiosos estaban convencidos de que la gente se motivaba más por la cerveza que por la oración, lo que contravenía el objetivo espiritual de la orden. 

Debiendo acotar, que esta percepción cambió iniciando el nuevo siglo, cuando se reconoció la cerveza trapense como la mejor del mundo. Un designio que suscriben al pie de la letra los amantes de la trepa.

Una mirada a los orígenes de la cerveza de la treppe

La cerveza trapense tiene sus raíces en la orden del mismo nombre, específicamente en las paredes del monasterio cisterciense de La Trappe, Francia. De esta abadía emergieron algunas congregaciones, que seguían su normativa funcional rigurosa y entre 1664 y 1665 el abad de dicha Trappe sintió que los monjes estaban relajando la regla.

En razón de ello, aprobó otra normativa todavía más estricta en la abadía (donde obviamente, no podían beber cerveza, sino agua), al tiempo que nació la Estricta Observación. Desde aquel tiempo, las normas de la orden no son tan estrictas.

Más adelante, ya en el siglo XIX, la cerveza se elaboraba en monasterios franceses, bajo los cánones de la Estricta Observación, para introducirla más tarde en los muros belga. Donde los trapenses, al igual que otros tantos religiosos, preparaban cervezas para sostener su labor. 

Manteniéndose así hasta que numerosos monasterios que subsistían de las cervezas trapenses originales, perecieron bajo las guerras que afectaron la infraestructura, incluyendo la francesa. 

De los monasterios, el trapense fue el más activo, donde al menos 6 eran productores trapenses en Francia, 6 en Bélgica, 2 en los Países Bajos, 1 en Alemania, 1 en Austria, y probablemente en otras naciones.

Igualmente, dado el auge que lograron las cervezas trapenses a lo largo del siglo XX, muchas empresas cerveceras se animaron a unirse a esta corriente, etiquetando sus cervezas como trapes, pese a no tener ningún vínculo con la Orden.  

De tal modo, que como medio para preservar de la tradición y garantizar la autenticidad de sus productos, los trapenses se vieron obligados a oficializar sus cervezas, creando una organización mundial trapense.

Esta agrupación con alcance internacional reconoce y se adhiere a la normativa que rige en los monasterios trapenses o trapistas. Estas instancias religiosas son miembros de la Orden del Císter de la Estricta Observancia. 

Cabe aclarar, que se trata de una orden monástica católica, rígida y fiel a los principios de orden dictados por San Benito de Nursia. De tal modo, que los trapenses son parte de la Orden del Císter, y al mismo tiempo, de San Benito, de tal manera que sus religiosos son monjes y monjas benedictinos.

Asimismo, sus preceptos datan del siglo VI, así como de la abadía de Montecassino, Benito de Nursia, quien dictara lo que luego se conociera como la Regla de San Benito. 

Se trata de un conjunto de disposiciones para regular minuciosamente cada uno de los aspectos cotidianos y litúrgicos de los religiosos. Dentro de los mandamientos más destacados, y que de alguna forma se relacionan con las cervezas trapenses, figuran:

  • Los religiosos deben meditar y orar gran parte del día.
  • Buscar el equilibrio de la vida, practicando la contemplación con largas horas de labores manuales, en este apartado figura la elaboración de la cerveza trapense.
  • El resultado de dicho trabajo manual, deberá ser para el sostenimiento del monasterio, y el resto a la comunidad. Igualmente, preparaban la cerveza trapense para sí y para las comunidades aledañas.
  • Dejar fuera de la vida religiosa cualquier aspiración mundana, relegadas a la insignificancia, no debían emborracharse con las cervezas que preparaban.

Estos lineamientos, entre otros muchos, se resumen en su lema en latín: ora et labora, orar y laborar. Esta normativa de San Benito reguló la actividad monástica católica en Europa por siglos. 

Con el objetivo de oficializar un contexto estricto de dicha norma, en 1098 nace la Orden del Císter en el monasterio de Citeaux, a cargo de los religiosos Roberto de Molesme, Alberico y Esteban Harding, apartando la relajación y distracción de la contemplación y la oración, y que el ordenamiento cluniaciense introdujo en la cotidianidad monástica, según el modelo imperante de entonces.

Las cerveceras y su estilo trapenses hoy

La receta de la cerveza trapense es la misma desde 1838/1839 (cuando se cree se elaboró la primera cerveza de la orden trapista) hasta nuestros días. De esta manera, se desarrollaron 3 estilos básicos de La Trappe: VIII y XII tipo Dark Ales, y Blond Ale con 5.8% de alcohol. 

De estos estilos, resultó premiada originalmente la XII, con rasgos de pasas y roble y 10.2% de alcohol, una cerveza oscura color ámbar, fuerte con tildes de pasas, caramelo y mazapán.

Actualmente, en la orden trapense, la renta de la cerveza subsidia el trabajo de los monjes y obras sociales. Además, para calificar como una cervecería de este estilo, se deben observar algunas condiciones estrictas para considerar una cerveza como trapista:

  • La cerveza ha de prepararse en el interior de la abadía o próximo al monasterio.
  • Las cervezas deben prepararse por o bajo el control del grupo monástico, además de estar subyugada al monasterio, su cultura y principio monástico.
  • La renta debe destinarse al sustento de los religiosos y mantenimiento de la abadía y el resto a obras sociales.

Por tradición, las cervezas trapenses son concentradas en alcohol, cuyos estilos en general son amarronadas, de claro a fuerte y dulces:

  • Dubbel (6-8% ABV o porcentaje alcohólico).
  • Tripel (8-10% ABV).
  • Quadrupel (sobre el 10% ABV).

Monasterios que elaboran cervezas trapenses en el mundo

Aunque existen más de 171 monasterios de la trepa, solo 11 ostentan el sello de autenticidad como tal (Authentic Trappist Product), donde Bélgica lleva la bandera, y curiosamente no figura Francia. El resto de esta docena, suelen llamar su cerveza como dubbel estilo belga o Abbey Ale. Estos se agrupan como sigue:

Bélgica

  • Bières de Chimay.
  • Brasserie d’Orval.
  • Brasserie de Rochefort.
  • Brouwerij der Trappisten van Westmalle.
  • Brouwerij Westvleteren/St Sixtus.

Países Bajos

  • Brouwerij de Koningshoeven (La Trappe).
  • Brouwerij Abdij Maria Toevlucht (Zundert).

Austria

  • Stift Engelszell.

Estados Unidos

  • St. Joseph’s Abbey (Spencer).

Italia

  • Tre Fontane Abbey.

Inglaterra

  • Tynt Meadow.