dos vaso con berliner weisse

Berliner Weisse conociendo este sorprendente estilo de cerveza

¿Con qué país asocias la cerveza Berliner?, si respondiste Alemania, acertaste, puntualmente, de su capital Berlín. En esta oportunidad te queremos brindar una reseña sobre Berliner Weisse, conociendo este sorprendente estilo de cerveza, una bebida literal espumosa, que data de la época de Napoleón. Este solo dato histórico te puede dar una pista de su antigüedad. 

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¿Qué sabes de la cerveza Berliner Weisse?

La Berliner Weisse es una cerveza de origen local alemana, Berlín. Una bebida que se sumerge en el estilo sour, es decir, ácidas. Siendo por tanto ese tipo de cerveza tan peculiar, que se ama o se odia, aunque es en extremo refrescante.

En su época dorada se popularizó como el Champagne del Norte, por su característico tono pálido, su efervescencia y carácter fino y carbónico. 

El estilo de la cerveza Berliner Weisse estuvo casi a punto de la extinción, pero gracias al auge en la afición cervecera de los últimos años, en especial de aquellos estilos con cualidades fuertes.

Tal potencia se la debe a los lúpulos intensos, tostados, rústicos y gran carga alcohólica, lo volvió a estabilizar en el mercado mundial. Actualmente, la revolución craftbeer la ha puesto en tendencia, no habiendo cervecera que se niegue a elaborar su propia Berliner.

Los sabores ácidos están de moda, y qué mejor representante que la cerveza Berliner Weisse, que ofrece al paladar de los amantes de esta poción, una notable acidez láctica, cuya segunda fermentación le aporta su peculiar efervescencia y sensación seca en boca. Sin duda, se ubica hoy en la lista de las bebidas más refrescantes.

Inclusive, en la propia Berlín, se evidencia hoy un incipiente y masivo deleite por las cervezas sour, colocándose nuevamente en el radar donde casi desapareció. 

¿Cómo lo logró?, pues bien, gracias a los entusiastas cerveceros que no la dejaron partir, y hoy los artesanos alemanes emergentes están reinventando la cerveza Berliner Weisse, como una manera de honrar a los cerveceros tradicionales de este estilo de la vieja Alemania.

De esta forma, y mientras Berliner Weisse es conocida e investigada por los cerveceros actuales, se convierte, al mismo tiempo, en una cerveza interpretativa, en sintonía con sus raíces antiguas, una madura curiosidad que indudablemente abrirá nuevas posibilidades en futuras exploraciones. 

La cerveza Berliner Weisse, champagne del norte

Berliner Weisse se conoció en su época como el champagne del norte, por su porte elegante, seudónimo que popularizó Napoleón en su paso por la capital bávara. Cuyo contexto, de alguna manera, resaltó el estilo de esta cerveza capitalina a base de trigo.

Con propiedades completamente distintas a las cervezas bávaras tradicionales, Berliner Weisse se producía en la franja del norte y centro de Europa, con una alta fermentación y levadura salvaje, cuyo producto fue la cerveza tipo Lambic, Flanders Red, Gose y Witbier.

Difiere del champagne porque, de acuerdo a la tradición popular, al nombre otorgado por las tropas de Napoleón, que efectivamente conocieron la variedad durante el asalto a Berlín en 1809. 

Algunos datos indican que la cerveza Berliner Weisse data del siglo XVI, con un pico de popularidad finalizando el siglo XIX, época en la cual se levantaron en la región más de 700 cervecerías.

No obstante, la cerveza estilo Berliner Weiss estuvo a punto de desaparecer, dejando atrás su pasado reciente de fines del siglo XX. Y apenas sobrevivieron 2 cervecerías en Berlín, que producían cerveza en poca cantidad, sumado a unas escasas regadas en Alemania. 

Fueron ambas factorías originales sobrevivientes, Berliner Kindl y Schultheiss, que pasaron a ser propiedad del Grupo Oetker, quienes todavía hoy, continúan produciendo la variedad de esta cerveza bajo la marca Berliner Kindl Weisse

Sin embargo, pese a su atisbo de extinción de la cerveza Berliner Weisse, la innovadora modalidad craft, en especial de manos de algunos cerveceros norteamericanos y canadienses, retornó al público y hoy numerosas cervecerías artesanas ofrecen propuestas de este estilo.

Berliner Weisse: una historia con estilo

Sobre el origen de las cervezas Berliner Weisse se han extendido 2 historias. Una de ellas señala que el nacimiento de la bebida fue obra de los hugonotes, denominación que recibían los protestantes franceses bajo la doctrina calvinista, en época de las llamadas guerras de religión

Se cree que dicha población, que pasó por Francia y Suiza hacia Berlín y Brandeburgo, aplicaron sus conocimientos en la elaboración de cerveza con lactobacillus y malta de trigo, mientras pasaban por Flandes, cuna de las lambics belgas, con quien tienen relación histórica.

La segunda premisa refiere que nació de la mano del maestro cervecero Cord Broihan, en la ciudad de Hannover. Según esta teoría, la cerveza Berliner Weisse resultó del intento de copiar una cerveza ampliamente popularizada en Hamburgo de principios del siglo XVI. 

Al parecer, la propuesta copiada no se ganó el gusto de los consumidores, e intentó con otro tipo de cerveza, a base de trigo, bautizada como Halberstädter Broihans. Mientras que ciertas fuentes destacan que su evolución marcó la moda en esa época, dando lugar al estilo que se conoce hoy como Berliner Weisse.

Ahora bien, indistintamente del origen de la cerveza Berliner Weisse, su primera mención particular del estilo debió esperar hasta 1592, cuando el pastor protestante Johannes Coler la rescató.

Y luego de medio siglo, específicamente en 1642, el berlinés Elsholz dio a conocer su receta, misma que denominó Berlinische Weizenbier (cerveza de trigo de Berlín) en un texto culinario.

Una de sus icónicas cervezas de estilo, es la Berliner Kindl Weisse, por ser una de las producciones originales. De allí, que preserva sus atributos básicos: turbia y elegante, muy refrescante y suavemente lupulada.

Características de las cervezas Berliner Weisse

Las Berliner Weisse son cervezas claras, estimulantes y de bajo alcohol. Mayormente, a base de trigo malteado, cuyo principal rasgo es la acidez aportada por las bacterias lácticas agregadas a su fermentación. 

Asimismo, dada su alta concentración de carbonatación, es sumamente fresca, elementos que han llevado a los alemanes a describir la Berliner Weisse como la cerveza más reconfortante del mundo.

Cuenta con un grado alcohólico no mayor al 3.8%, y un IBU o amargor, inferior al nivel 8, estos elementos hacen a la Berliner Weisse más ligera, aunque más ácida. 

En Berlín, estas cervezas son acompañadas por shots o chupitos de diversos jarabes azucarados, como himbeer de frambuesa, waldmeister de aspérula o kümmel sabor a alcaravea, cuyo objetivo es equilibrar la acidez de la Berliner.

Por otra parte, suele confundirse con trigo (weizen), o weisse, cuyo significado en realidad es blanco, y se usa para aludir la palidez y ligera turbidez propia de Berliner Weisse. 

Estas propiedades son consecuencia de la levadura mixta de alta fermentación, así como de las bacterias lactobacillus. Convirtiendo a la Berliner Weisse en cervezas de bajo nivel alcohólico, alta acidez láctica limpia y mucha carbonatación.

Berliner Weisse no deja atrás las frutas, puesto que es un sabor usual, en razón que estas aumentan con la maduración y desarrollan un ligero carácter floral, pero sin presencia marcada a lúpulo.

Pese a su estrecha relación con las cervezas lambic, las Berliner no tienen acidez, ello gracias a sus aportes lácticos, y la sensación funky o salvaje, que es menor. De hecho, el aroma de las Berliner Weisse memoran las frutas cítricas. 

Tiene un tono pajizo, pálido y turbio, mientras que su espuma es blanca, con cuerpo y efervescente pero suave. En boca, domina su acidez, aunque no muy intensa, con rasgos a pan o granos del trigo. Su amargor y sabor a lúpulo son también bajos, además de muy ligeras o escaso cuerpo, pero sí abundante carbonatación y final seco.